7 Formas de conseguir financiación para tu importación de China
Los emprendedores tenemos diferentes formas de encontrar financiación para nuestros proyectos. Cada formato tendrá sus ventajas e inconvenientes. Pero antes de ponerse a pedir financiación deberemos a...
Los emprendedores tenemos diferentes formas de encontrar financiación para nuestros proyectos. Cada formato tendrá sus ventajas e inconvenientes. Pero antes de ponerse a pedir financiación deberemos asegurarnos bien que nuestro proyecto es sólido y podremos vender sin problemas los productos que vamos a importar de China. Hoy vamos a ver algunas ideas para conseguir financiación para tu importación de China.
También deberemos saber exactamente cuánto dinero necesitamos para iniciar nuestro proyecto. Usa nuestra calculadora de costes de importación para tener una cifra realista antes de llamar a ninguna puerta. Y dependiendo de esta variable acudiremos a un formato u otro.
Cualquiera de estas 7 formas de financiación que os voy a presentar son totalmente válidas, pero deberemos tener en cuenta cuál de ellas se ajusta mejor a nuestro proyecto.
Evidentemente unas formas de financiación conllevan más riesgos que otras y deberemos asumir las consecuencias en el supuesto caso de que nuestro proyecto no salga como nosotros habíamos planeado.
1. Financiación de nuestro proveedor
Esta sería una muy buena forma de empezar nuestro nuevo negocio. Pero os puedo decir que no es fácil de conseguir de buenas a primeras. La idea es que nuestro proveedor nos financie la compra de sus artículos. Ya os digo que ningún proveedor os va a consentir que paguéis la mercancía a 90 o 120 días sin que haya una garantía de por medio.
Para daros un poco de ánimos, os puedo decir que al principio de importar mis productos de China sí que llegué a conseguir financiación a través de una empresa de Trading hasta 120 días de pago desde la fecha de embarque. Eso son 90 días desde que la mercancía la recibíamos en nuestro almacén. Tiempo más que suficiente para vender nuestros productos y conseguir el dinero para pagar nuestra importación. La única forma de conseguir financiación por este medio es trabajando mediante carta de crédito. Normalmente los fabricantes no están muy dispuestos a trabajar con cartas de crédito con vencimientos que no sean a la vista.
Un punto a favor de negociar plazos con el proveedor es que puedes apoyarte en servicios como Trade Assurance de Alibaba, que ofrece cierta cobertura al comprador y da confianza al fabricante para aceptar condiciones más flexibles. Si aún no has definido con qué proveedores vas a trabajar, el curso para encontrar el proveedor perfecto te ayudará a llegar a esas negociaciones con mucho más peso.
2. Fondos propios
Es evidente que si tuviésemos capital suficiente en nuestra cuenta bancaria no necesitaríamos financiación para tu importación de China. Pero en muchos casos disponemos de activos que no utilizamos y que con su venta podemos ayudar a financiar nuestro nuevo proyecto de importación. Estoy hablando de artículos que en algún momento compramos y que actualmente los tenemos en nuestra casa y no nos aportan ningún valor. Ese carro de bebé de nuestro hijo que tenemos parado en nuestro trastero. El kayak que compramos hace 5 veranos y que solo hemos utilizado una vez. Ese drone que lo compramos por impulso y no lo utilizamos nunca. En fin. Se trata de hacer dinero de las posesiones que no utilizamos.
3. FFF
Family, Friends & Fools. Familiares, Amigos y conocidos. Es la inversión más cercana que puedes usar para lograr financiación para tu importación de China. Se tratará de convencer a nuestros familiares y amigos de que nuestro proyecto es rentable y que participen en él. A cambio les devolveremos lo prestado con un pequeño incremento por los intereses o en muchos casos con un simple «gracias por haberme prestado el dinero». La principal ventaja es que no requiere de grandes justificaciones y el plazo de devolución es muy flexible. El principal inconveniente es que puedes perder alguna amistad si tu idea fantástica no funciona como tú esperabas.
4. Financiación Bancaria
La financiación tradicional es una de las puertas más difíciles de abrir. Los bancos para prestarte dinero te van a exigir que tengas garantías sólidas: patrimonio, avales o un historial de facturación demostrable. Si no dispones de dichas garantías, el banco difícilmente te financiará tu importación.
Necesitas un proyecto solvente y realista con un buen plan de negocio donde expliques claramente dónde invertirás el dinero que vas a pedir y cuándo vas a devolver dicho importe. Solo de esta forma podrás conseguir que el banco te preste dinero sin necesitar ningún tipo de aval. Recuerda que el IVA (21% en España) de las importaciones también se financia, y deberás tenerlo en cuenta en tu cuadro de tesorería.
Una alternativa interesante a la banca tradicional son los neobancos para empresas como Qonto, que ofrecen líneas de crédito más ágiles y pensadas para pequeñas y medianas empresas con operaciones internacionales. Si tu proyecto está en fase inicial, revisa también si cumples los requisitos de los programas de financiación del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que periódicamente lanza líneas para autónomos y pymes.

5. Microcréditos
Los minicréditos es una forma de financiación que se ha puesto muy de moda desde hace unos años y por la cual el beneficiario del crédito solicita una cantidad, generalmente entre 50 y 1.000 € de forma sencilla a través de las webs de empresas de microcréditos. No necesitas avales ni papeleos.
Generalmente los intereses de estas empresas suelen ser altos y los plazos de devolución cortos. Pero pueden ser una opción para cubrir el coste de muestras y para testear el mercado antes de hacer un pedido grande. Antes de contratar cualquier minicrédito, compara la TAE real en el comparador oficial del Banco de España para evitar sorpresas.
6. Crowdfunding
Esta forma de financiación es genial. Al mismo tiempo que recibes financiación para tu proyecto estás vendiendo y promocionando tu producto entre tus clientes. Si piensas que tu proyecto necesita 10.000 € para arrancar «solo» debes crear una campaña de crowdfunding para que los usuarios de la web conozcan tu proyecto y tu producto y aporten el dinero a cambio de recibir una unidad de tu producto cuando lo tengas terminado.
Se trata de fabricar sobre pedido. Si el proveedor te exige 500 unidades para fabricar tu producto a un coste de 10 € cada unidad y tú las vas a vender a 30 € la unidad, necesitarás lanzar un proyecto de crowdfunding de 15.000 € (o algo más, para cubrir los gastos de la plataforma y el envío de recompensas).
Las webs de crowdfunding más populares en la red son las siguientes:
Una advertencia práctica: si vas a vender desde una campaña de crowdfunding a compradores en la Unión Europea, asegúrate de gestionar correctamente el IVA de las ventas online. Desde julio de 2021 existe el régimen IOSS (Import One Stop Shop) para envíos con valor inferior a 150 €, que simplifica mucho la declaración del IVA en los 27 estados miembros. Puedes informarte en la web oficial de la Comisión Europea sobre el IOSS.

7. Capital Riesgo
La última forma con la que podemos financiar nuestro proyecto es a través de empresas de Capital Riesgo. Son empresas que tienen por objetivo tomar parte de las acciones de la empresa que necesita financiación para hacer crecer tu proyecto. Son inversores solventes que te ayudarán a que tu proyecto llegue lo más lejos posible. Para ello aportarán además de su dinero todo su conocimiento. Son poco flexibles y cuando consigas el éxito (si llegas a conseguirlo algún día), venderán sus acciones y recuperarán con creces el capital invertido.
Financiación embebida y herramientas digitales para importadores
En los últimos años ha emergido una categoría de financiación que no existía cuando escribí por primera vez este post y que merece un lugar propio en cualquier lista actualizada: la financiación embebida (embedded finance). Se trata de crédito integrado directamente en las plataformas que ya usas para vender o gestionar tu negocio, sin necesidad de acudir a un banco.
El ejemplo más conocido en el ecosistema e-commerce es Stripe Capital: si procesas pagos con Stripe, la plataforma analiza tu historial de cobros y te ofrece un anticipo de capital que devuelves automáticamente como un porcentaje de tus ventas diarias. No hay cuotas fijas ni plazos rígidos, lo que lo hace muy atractivo para negocios con flujos de caja estacionales, algo muy habitual cuando importas de China con pedidos cada tres o cuatro meses.
Amazon también dispone de su propio programa de financiación para vendedores (Amazon Lending) si tienes tu operación en su marketplace. La lógica es la misma: la plataforma ya conoce tu rendimiento, así que puede asumir el riesgo con menos papeleo que un banco convencional.
Por otro lado, el contexto arancelario global ha cambiado de forma notable. Las sucesivas rondas de aranceles entre EE. UU. y China, con tarifas que en 2025 han vuelto a escalar de forma significativa sobre determinadas categorías de producto, afectan indirectamente a los importadores europeos: cuando los fabricantes chinos pierden parte del mercado estadounidense, suelen aumentar su capacidad disponible para exportar a Europa, lo que puede traducirse en mejores precios o en proveedores más dispuestos a negociar plazos de pago. Mantenerte informado de estas tensiones es parte de tu planificación financiera. Una buena base para entender el coste real de cada operación antes de buscar financiación es el curso de planificación financiera para importadores.
Otro elemento que ha cobrado protagonismo es el coste de transporte. Los episodios de inestabilidad en el Mar Rojo durante 2024 y principios de 2025 dispararon los fletes de la ruta Asia-Europa hasta niveles no vistos desde la época de los cuellos de botella post-COVID. Esto tiene un impacto directo en cuánto capital necesitas para financiar cada importación, ya que el coste logístico puede suponer entre un 10% y un 30% adicional sobre el valor de la mercancía según el producto. Si estás calculando tu necesidad de financiación, nunca uses fletes «de referencia» de hace más de tres meses; consulta índices actualizados como el Freightos Baltic Index para tener una foto real del coste de transporte antes de pedir financiación.
Por último, si gestionas varias importaciones al año y buscas separar las finanzas del negocio de las personales desde el primer día —algo que también facilita mucho el acceso a financiación bancaria posterior—, los neobancos de empresa son hoy una opción mucho más madura que hace unos años. Qonto, Pleo o Revolut Business permiten abrir una cuenta de empresa en pocos días, emitir tarjetas para pagos internacionales sin comisiones desproporcionadas y llevar un control de gastos por categorías que te facilitará la vida a la hora de presentar números ante cualquier financiador. Antes de elegir, asegúrate de que el negocio está correctamente constituido: el curso para legalizar tu empresa importadora cubre exactamente ese proceso paso a paso.
Conclusión
Espero que estas opciones os sirvan de inspiración. Es posible que encuentres alguna más que no está en este listado. Añádela en los comentarios y la incluiré. Lo que sí quiero que tengas claro es que la financiación no es el primer paso: el primer paso es tener un proyecto sólido. Si todavía estás buscando qué producto importar, el curso para encontrar tu nicho de importación es el punto de partida. Y si ya tienes el producto claro pero quieres optimizar cada euro de tu operación, dale un vistazo a nuestros casos reales de importadores que ya están en marcha.
Recursos para profundizar
- Calculadora de costes de importación — Calcula el coste real de tu importación (producto + flete + aranceles + IVA) antes de pedir financiación.
- Curso: planificación financiera para importadores — Aprende a construir el cuadro de tesorería de tu operación de importación y a presentar un plan de negocio sólido ante cualquier financiador.
- Curso: encontrar el proveedor perfecto — Negocia mejores condiciones de pago cuando ya sabes con quién trabajas.
- Curso: encontrar tu nicho — Porque la financiación solo tiene sentido si el producto y el mercado están validados.
- Curso: legalizar tu empresa importadora — Constituir bien el negocio desde el principio abre puertas ante bancos y financiadores institucionales.
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